Cuando una persona está en una situación peligrosa o muy difícil, es capaz de usar cualquier medio, recurso o argumento, aunque sea muy arriesgado, para salvarse.
Origen
“Agarrarse a un clavo ardiendo”
Esta expresión tiene su origen en los tiempos de la Inquisición en España. Una prueba para demostrar la inocencia o culpabilidad de una persona era hacerle agarrarse a un hierro al rojo vivo (muy caliente). Si no se quemaba la mano, significaba que era inocente, aunque, en realidad, no había posibilidad de que esto pasara.
Significado
Esta frase hace referencia a la manera habitual de buscar soluciones desesperadas para situaciones muy difíciles o críticas. El “clavo ardiendo” es algo peligroso, pero agarrarse a él puede significar salvarse de una situación todavía más peligrosa, cuando no se encuentra una solución más sólida, fiable y menos arriesgada.
Ejemplos
- El acusado, en el juicio, se agarró a un clavo ardiendo para no ir a la cárcel y aceptó los cargos.
- El vecino de Alberto está en una situación económica muy desesperada. Le dijo que estaba dispuesto a agarrarse a un clavo ardiendo y pedirle dinero a un mafioso para salvar su situación.
¿Se te ocurren más ejemplos? ¡Te leemos en los comentarios!
¿Quieres ver más contenido como este?
¡No te pierdas la sección "La frase de la semana"!
Frases


